La vulgarización de las masas (Por Míriam Álvarez Benéitez)

Los medios de comunicación de masas influyen directamente sobre las personas, haciendo que se modifiquen sus formas y modelos de vida, pero no solamente eso, sino que también median en las elecciones, las costumbres, el consumo y la opinión pública.

En función de esto, podemos exponer que una de las funciones sociales fundamentales de los medios de comunicación es la imposición de normas, puesto que éstos denuncian ciertas situaciones específicas que contradicen la moralidad pública; es posible que esa situación sea conocida pero en el ámbito privado, por lo que han de hacerse públicas y, por lo tanto, entendibles. Es decir, la función principal de los medios de comunicación es la denuncia pública; pero no es la única: también hay que añadir su función como otorgadora de status al inducir a la aplicación de normas sociales y son órganos de crítica social.

La información es una poderosa arma. Antes gozaban de ella sólo unos pocos, estaba restringida a grupos con ciertos privilegios, lo cual aumentaba la desigualdad además de dejar a los menos pudientes sin información. Con la posmodernidad, los cambios en la forma de vida han sido muy claros y ahora, con la expansión de la tecnología y los medios de comunicación, la información está al alcance de todos. Esto es lo que se conoce como “vulgarización de las masas”. Actualmente, los medios de comunicación de masas conforman una herramienta persuasiva que permite la continua comunicación de sucesos de índole social, económica y política en diferentes escalas, desde la nacional hasta la internacional.

En ocasiones, y más en tiempos pasados que en los actuales, el acceso a la información está restringido por ciertas razones, como la política. Serían circunstancias poco favorables en las que la información no sería bien recibida por parte de la opinión pública. Por ello, todo ciudadano disfruta del derecho de acceso a la información, referido al derecho de conocer todo aquello que concierne a los asuntos públicos.

Los mass media contribuyen al mantenimiento del sistema en el que viven, proporcionando elementos de aprobación de la estructura de la sociedad para mantener la estabilidad. Como en muchas ocasiones se cree necesario omitir cierta información para mantener esa estabilidad, se suscitan actuaciones en la línea del conformismo, lo cual reduce el juicio crítico de la población.

El gran desarrollo que los medios de comunicación han sufrido a lo largo del siglo XX, como anteriormente se señaló, ha supuesto la aparición de la cultura como un nuevo concepto, que se entiende como la cultura de masas. Durante mucho tiempo, la cultura ha sido algo reservado a los intelectuales y a las más altas clases, por lo que su difusión se limitaba únicamente al ámbito universitario, a las comunidades científicas y a las élites en minoría. En este contexto y con la aparición de nuevos sistemas de comunicación social es con lo que llega el mundo de la cultura a las masas de población. La cultura de masas se entiende como una cultura de divulgación que es ofrecida por los nuevos medios de comunicación con el fin de llegar a más amplio público. Esta es la razón por la que se tiende a simplificar los conceptos y hacer que lo más importante se convierta en algo más sencillo y asimilable por el público. La televisión tiene ese gran poder de hacer que la información penetre en la población con más facilidad y profundidad en tanto que no sólo emite un mensaje, sino que también hace uso de la imagen, que hace más cómoda la comprensión de dicha información. La televisión influye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar la forma en que los hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea. Es así como se habla de la vulgarización de la cultura.

Este aspecto de la comunicación implica distinguir entre dos conceptos, siendo la divulgación y la vulgarización. En primer lugar, entendemos divulgar por publicar o poner algo al alcance del público. Y vulgarizar se refiere exponer una materia de forma fácilmente asequible al vulgo (RAE). Son ideas semejantes. La primera se enfoca más hacia campos de la ciencia, mientras que la segunda lo hace hacia el periodismo y los medios (Zubia, 2002). Algunos autores apuntan en líneas generales que en el pensamiento moderno se identifica el proceso de democratización con el de masificación (efecto de la interrelación entre individuo y sociedad, en el cual la autonomía individual queda absorbida por simplificaciones colectivas) y, del mismo modo, el de masificación se entiende como vulgarización (Núñez, 2002).

Así es como se ha formado el principio de vulgarización, el cual indica que el mensaje debe estar pensado para que lo entienda el menos inteligente de los receptores. En ocasiones no resulta ser lo más adecuado, pero es la mejor opción para hacer entender algo con cierto interés a toda la población. Cuando se realiza una campaña de comunicación se busca lanzar mensajes claros que toda la población entienda.

Lazasfeld y Merton en “Comunicación de masas, gusto popular y acción social organizada” exponen su preocupación hacia los mass media. En este tema destacamos el impacto sobre el gusto popular que tienen. Los medios que nos ofrecen información también están dedicados al entretenimiento, por lo que también de ese modo influyen en el gusto popular, moldeándolo. Desde el punto de vista de estos autores, los gustos estéticos del público de los medios debe ser tendido desde un punto de vista histórico, en tanto que ha cambiado (como anteriormente se dijo, siglos atrás el público únicamente recogía a la élite aristocrática, pues eran los únicos que sabían leer y escribir; el resto no tenía los suficientes recursos como para comprar libros o ir a representaciones teatrales, los cuales podían gozar de un carácter reivindicativo y, por lo tanto, informativo). Es decir, los gustos a los que se adecuaban los medios de comunicación eran a aquellos de la élite, de quienes disfrutaban de ellos. Es gracias a la difusión de la educación y su universalización, así como el surgimiento de nuevas tecnologías de comunicación como se desarrollan los grandes públicos. Según estos autores, esos grandes públicos no son analfabetos, saben leer y escribir pero no disfrutan del refinamiento necesario para entender la información como se lanzaba; esto supone tener que modificar la forma en que se expone esa información; por ello son medios masivos de comunicación. Apuntan a que con ese ascenso de la educación (el incremento de la “instrucción formal”) se ha producido una declinación del gusto popular al dejar al alcance del entendimiento de todo el mundo el mensaje. Con esta desigualdad ha surgido una marcada brecha entre instrucción formal y comprensión: se lee más pero no por ello se comprende más. Las “personas refinadas” se pierden entre las grandes masas del nuevo público cuando en anteriormente constituían la totalidad del mismo. La consecuencia de esta masificación es que se ha rebajado el nivel de los valores y gustos del público aunque se hayan incrementado los gustos de los sectores de población. Hay experimentos que revelan que programas que se crean para beneficiar al público no despiertan interés en el mismo, o incluso disminuye, pero mejorar los gustos del público, de la masa, mediante ciertos productos mejorados para ellos no es sencillo (Lazarsfeld y Merton, 1977).

Se considera que gracias al enorme poder de difusión de los mass media ha sido posible que pequeños grupos de especialistas en el tema, en base a sus intereses, impongan a toda una sociedad formas culturales dominantes. Esto se entiende así puesto que si la cultura deja de ser producto de la interacción directa de los grupos humanos, los hombres se convierten únicamente en consumidores de las respuestas sugeridas por los especialistas de los medios (Margulis, 1982).

Ortega y Gasset, en La rebelión de las masas (1930), señala que uno de los efectos en el campo de la cultura es la irrupción de las masas en la vida política y social será la vulgarización. Ortega podía ser elitista desde el punto de vista cultural, pero no dejaba de ser fiel defensor de la democracia, por lo que la cultura, difundida en la forma que fuese, debía estar al alcance de todo el mundo, siendo fiel al hecho de que la cultura no tiene fronteras (Vargas, 2005).

En contrapartida, autores de la Escuela de Frankfurt denuncian que los llamados medios masivos de comunicación están al servicio de las clases dominantes, manipulando ideológicamente a los individuos; critican la vulgarización de la alta cultura y proponen que las masas deben luchar por subir al poder y dirigir la sociedad, suponiendo también que tengan acceso a la cultura (Cisneros, 2002).

Los medios de comunicación, principalmente Internet y la televisión, se han conformado en un mercado de productos vulgares, diferenciándose los productos culturales y periodísticos por un lado y los generalistas por el otro. La televisión es un producto que no deja de dividirse en dos: la elitista, la cual sólo está al alcance de unos pocos, que pertenecen a la clase alta y privilegiada; y la generalista, en la que se ofrece poca capacidad para elegir en función de nuestros gustos y preferencias.

Entonces, ¿internet, como medio más reciente, provoca una mayor vulgarización que la televisión? La respuesta no está clara. El 98,9% de los hogares españoles en 2010 dispone de televisión en su casa (www.idae.es), incluso más de uno (la media es de 2,2), por lo que es un medio accesible a la totalidad de la población; esto hace que sea mucho más sencillo que la información llegue al público por este medio y más si tenemos en cuenta que internet en el hogar solamente lo disfruta un 61,9% de los españoles (www.ine.es). A pesar de ser una cifra en aumento, la distancia entre ambos medios es enorme; los dos serían clave en esa vulgarización de las masas: la televisión, como se acaba de decir, es un producto generalista, prestando al público poca capacidad para elegir. Internet forma parte también de ese mercado de productos vulgares, pero se señalaría a la difusión de los periódicos y libros on-line como momento clave (www.fape.es). Paradójicamente, los grandes diarios nunca han tenido tanta influencia y alcance como ahora. La prensa cometió un grave error al ofrecer la lectura gratis de su contenido digital en la red sacrificando su versión en papel, aseguraMatías Martínez Molina en Time to save your newspaper (www.infoamerica.org). Habría que recalcar que aún así, la prensa en formato papel sigue siendo más popular que la de internet a la hora de conocer las noticias del día (ver tabla 1) (www.ine.es).

Imagen2

 

A pesar de esto, con la expansión de Internet la vulgarización seguirá creciendo al estar al alcance de la mayor parte de la población. Sería el medio que más ha demostrado esa capacidad de vulgarización.

En un principio, la cuestión era que la información no era accesible para todo el mundo, pero ahora que lo es, el conflicto está en que no es entendible. Hacer la información comprensible no es hacerla vulgar, es facilitar que todos la entiendan y tengan la misma posibilidad de conocer y opinar sobre temas que conciernen a la actualidad. En conclusión, el uso masivo de las tecnologías de la información está haciendo que se produzca un cambio en los medios de comunicación en general, que al estar al alcance de todo el mundo necesitan simplificar su manera de informar. Además, está suponiendo el declive de la prensa escrita, la cual se mantiene actualmente de los beneficios de la publicidad mostrada, aunque seguirá existiendo su demanda en caso de que Internet alcanzara la totalidad de los hogares (se calcula que se mantendría un 30%).

Referencias

CISNEROS, J.  (2001) El concepto de la comunicación: EL cristal con que se mira. MBITOS, nº7-8. Universidad de las Américas- Puebla (México).

http://grupo.us.es/grehcco/ambitos07-08/cisneros.pdf

Feliu, J. (UAB); Garay, A. (UAB); Gil, A. (UOC); Lara, T. (UAB); Martínez, L. Mª (UAB). L cienica como producto informativo de los medios de comunicación ¿Vulgarización del conocimiento o reproducción de una hegemonía ideológica? (2004)

http://www.academia.edu/309225/La_ciencia_como_producto_informativo_de_los_medios_de_comunicacion_vulgarizacion_del_conocimiento_o_reproduccion_de_una_hegemonia_ideologica

LAZARSFELD, P. y MERTON, K. (1977) Comunicación de masas, gusto popular y acción social organizada. Centro Editorial de América Latina, Buenos Aires. http://www.teoriascomunicunm.com.ar/archivos/UNIDAD2-Lazarfeld-Merton-ComunicacionDeMasas.pdf

MARTÍNEZ, M. La crisis de los grandes periódicos

http://www.infoamerica.org/icr/n02/martinez_molina.pdf

http://www.cienciaonline.com/2010/12/12/informacion-divulgacion-y-vulgarizacion/

http://elpais.com/diario/2005/12/04/opinion/1133650807_850215.html

http://idae.electura.es/

http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=/t12/a110/a01/&file=pcaxis

http://lema.rae.es/drae/?val=vulgarizar

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10 comentarios

  1. M. Abril · · Responder

    Si se parte de la idea de que los medios de comunicación son simples herramientas de control, es decir, de reproducción y mantención del statu quo, a mí parecer, las funciones que realizan los medios de comunicación estarían terriblemente diezmadas, quiero decir con esto que, si bien los medios de comunicación pueden ser entendidos como material de uniformidad, ésta también se consigue porque se comparten los mismos contenidos y se disfrutan de las mismas ventajas, como también de las desventajas, que ofrecen los medios, así, la población expuesta a los medios de comunicación no sólo compartirá un statu quo estable sino también un lenguaje, que puede ser, por lo que parece, un objetivo específico del objetivo total que tú expones, por lo que, la introducción de internet no sería motivo para simplificar el acceso a la información, sólo otra causa más de la adaptación del medio a la población.

  2. Eleonora · · Responder

    Es algo que podemos ver cada día como esta vulgarización influye sobre las masas: estamos bombardados de informaciones sobre cualquier tema, podemos llegar a ser “especialistas” en cualquier campo y el hecho más grave es que creemos de verdad ser “especialistas” (por ejemplo en los blogs creo que en muchos casos lo que encontramos es una falta de fiabilidad de las noticias). Es necessario que el público consulte más fuentes de diferentes orientación para poder crear las bases para generar una opinión.
    Personalmente creo que la televisión más que el Internet, sea la causa principal de la vulgarización por el simple hecho que es un medio más directo, que ocupa mucho más los lugares familiares y que se utiliza sobre todo para llenar los espacios de tiempos vacios: más directamente nos trasmiten algo “que debemos imitar”.

  3. Cristina García Estévez · · Responder

    Estoy de acuerdo en algunas partes que expones en la nota de investigación y en otros mi opinión tiene afinidad con la de Marina.
    Es cierta la simplicidad de las noticias y que ahora el que no accede a tener información es porque no quiere, porque medios y formas sobran. No considero que la gente se considere experta de temas como comenta Eleonora, simplemente reproducen la información leída, vista o escuchada, de ahí la importancia a transmitir noticias.
    ¿Es mejor emplear lenguaje y forma que solo llegue a una parte de la población o es mejor que llegue a más gente? Soy partidaria de la segunda parte de la pregunta, si eso conlleva una simplificación del mensaje emitido pues bienvenido sea. Pero aquellas personas que quieran estar informadas tienen su derecho.
    En concreto creo que había que centrarse más en algunas noticias que se pueden encontrar en las portadas de los periódicos por ejemplo, que eso sí que considero vulgar. En ocasiones se considera que esto es así por la diversidad en el público, cuando este tipo de noticias supone más interés, sobre todo económico a la hora de presentar las noticias.
    Sin ir más lejos, las noticias emitidas en el telediario y en la sección de deportes, interesa más sacar el nuevo peinado de Cristiano Ronaldo que los resultados que ha tenido Rafael Nadal.
    Pero repito, no considero que sea cosa de la vulgarización ni de la diversidad de destinatarios, sino que se hacen por motivos económicos que se respaldan en la vulgarización de los usuarios.

  4. Violeta Arnau · · Responder

    Estoy de acuerdo en que los mass media se han podido ver reducidos a una herramienta de control social, especialmente la prensa impresa y la televisión (salvando las diferencias con Internet por ofrecer una mayor facilidad para la difusión y el acceso a información mediante un abanico mucho más diverso de fuentes que las dos anteriores).
    También considero que la vulgarización es un proceso que conlleva una simplificación en el mensaje, dado el hecho de que la información ha de ser asequible para el espectro más amplio de población posible.
    El problema, a mi entender, aparece tanto en esta fase de simplificación (puesto que si no es de calidad altera la calidad del mensaje, transformándolo), como en el de la criba de la propia información, ya que son los dos puntos débiles del proceso, en los cuales existe la posibilidad de manejar la información, o como ya se ha comentado, de utilizarla para intereses determinados (control social, económicos o políticos)

  5. Alejandro · · Responder

    Si entendemos que los mass media son un instrumento de control social y que reproducen los estereotipos ligados a un estilo de vida cercano a los valores sociales imperantes, debemos entender, creo yo, que la información que emiten hacia ese público vulgarizado es un producto de consumo. Tal y como lo son el resto de objetos que pueblan nuestra sociedad. Al final, leer un periódico u otro es un elegir un producto. Las relaciones materiales son así hoy en día. Si se pretende una retroalimentación activa para fomentar esta conducta y este tipo de relaciones es obvia que los medios de comunicación resultan eficaces y no solo vulgarizan a las masas, las convierten en clientes.

  6. Alicia García · · Responder

    Además de tratar los medios de comunicación, también se menciona que los productos culturales, al llegar a todo el mundo, se han vulgarizado respecto a épocas anteriores. Sin embargo, parece que no se tiene en cuenta que esos productos vulgares sirven como puentes culturales para los individuos, ya que es muy fácil que personas de todo el mundo hayan visto Titanic o Los Simpson. Esto favorece las relaciones y los lazos entre las personas, algo que siempre es bien recibido. Por otro lado, esos productos culturales de masas pueden poner al público en contacto con la alta cultura. Por ejemplo, la película de Los Miserables puede hacer que la gente lea el libro, que se mantuvo cuatro semanas en la lista de más vendidos alrededor de la fecha de estreno del filme (http://books.usatoday.com/book/victor-hugo-les-miserables/l39021)

  7. L.I. Celorio · · Responder

    La vulgarización de la información como todo tiene sus ventajas y desventajas. Depende siempre del uso que se le da a la hora de transmitir la información y sobre todo de qué se informa. Aunque el espacio de divulgar parece ser infinitos podemos observar en numerosos casos que priorizan información y la forma que se presentan datos depende de la línea editorial del medio o del periodista mismo.
    Según la Escuela de Frankfurt los mass medias son usados como herramienta de la clase dominante, mientras que por otra parte también se puede decir que la “democratización” de la información (y en parte la cultura) a través de los medios de comunicación han hecho posible de que gran número de personas en el mundo aprendan, conozcan y estén comunicadas.
    Que a través de los medios de comunicación se perciba una posibilidad de no sólo detectar gustos y preferencias de los oyentes/observadores, sino también de lanzar mensajes (subliminales o no) para controlar sus gustos, opiniones y actitudes – es obvio. Y como finalmente los medios de comunicación están llevados y financiados por empresas e instituciones, es más que comprencible que los mass media sean utilizados no sólo para controlar, sino también para beneficiarse.

  8. Hugo González · · Responder

    A priori, sin profundizar en un tema concreto, estoy de acuerdo con lo expuesto en el texto relativo a que los medios de comunicación, por el hecho de ser empresas controladas por personas con intereses de todo tipo, conformen una especie de mecanismos de control social. No obstante, no opino lo mismo de Internet, puesto que al existir tal diversidad de contenidos informativos, sería inútil intentar controlar uno de esos difusores de información por el gran número de agentes similares que podrían encontrarse en la red.

    Por otro lado, creo que el término “vulgarización” no es el más adecuado para definir el proceso por el que más gente tiene conocimiento de la información, pese a que la RAE lo defina de esa manera. Y pienso que no lo es porque esta palabra tiene ciertas connotaciones negativas relacionadas con la incultura que modifican el significado del proceso antes citado.

  9. Nathalie · · Responder

    Hoy en día, sobre todo en redes sociales, se puede ver que las masas tienen demasiado acceso a la información. Como dice Miriam, la información es una poderosa arma y si antes sólo la clase alta o las gentes que realmente querían informarse tenían acceso a ella, ahora la avalancha de información creo que es insostenible y pierde cada vez más fiabilidad. Por ejemplo, informaciónes que empiezan con la frase de “como afirma un nuevo estudio por la Universidad de Blabla” ya no saben si son ciertas o no. Esto creo que deriva de un exceso de divulgación y vulgarización. De la primera por tener todo el mundo acceso a estas informaciónes aunque sea de manera indirecta (conversiaciónes con los amigos), y de la segunda por la tendencia a resumir lo inresumible, siendo el uso de los 140 carácteres de Twitter como medio de información el más relevante.

  10. Sophia Burgard · · Responder

    Es cierto que los medios de comunicación han sufrido una gran evolución en los últimos años gracias, entre otros aspectos, a la facilidad que tiene cualquier persona de acceder a internet, sin olvidarse de la revolución que provocó la televisión, como dice Miriam en este texto. Sin embargo, me temo que esta evolución no está totalmente motivada por el deseo de las agencias o cadenas de que la información sea fácilmente accesible y entendible, sino hacer de sus informativos, blogs, etc espacios más vistos o visitados para obtener más ingresos por publicidad. Creo que esto influya en la excesiva vulgarización de ciertas informaciones, resultando en ocasiones en malinterpretaciones o incluso en facilidad de manipulación por parte de los emisores de la información. Por ello, creo que aunque esta vulgarización está buena hasta cierto punto, hay que estar alerta para no caer en un exceso.

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